miércoles, 30 de diciembre de 2015

Daniel Castelao / Dicen...

















Dicen
“el pasado está grabado en piedra”.
Dicen.
Pero no es así.

Es humo
en un cuarto cerrado.
Ondula,
ciega,
deja ver.
Cambian su forma
el paso del tiempo y los anhelos.

El pasado
no se borra,
se queda a merodear,
intenso,
como el olor a madera que se quema.




Daniel Adrián Castelao (Oytis) nació en 1967 en Capital Federal, ciudad en la que reside. Su temprana pasión fue el teatro: actuó, dirigió y hasta escribió algunas pequeñas obras perdidas en el tiempo. Desde hace más de 20 años se dedica a la radiofonía, con una decena de programas en su haber. Es parte de "Club de Radio" (http://clubderadio.blogspot.com), un emprendimiento radiofónico por internet que prioriza la radio de autor, la buena música y la buena literatura. Sus primeros pasos como letrista de rock lo llevan a la poesía. Técnico en Quimeras, su primer poemario, fue editado en agosto de 2014 por Subpoesía. Participó en diversas antologías y es asiduo participante de  encuentros poéticos en Bs As. Coordina los ciclos de Poesía "Al Filo de La Palabras" y "SinesteCia". Está trabajando ahora en Postales de Ingenuidad, su próximo libro de poesía en prosa que saldrá en 2016. 

martes, 22 de diciembre de 2015

Alfredo Luna / a este aguacero lo llamaré lágrimas
















yo sólo quería un amor insolente como el tuyo,
un dios a imagen y semejanza
de las torpes ramas del cielo,
un amigo a la medida de mi soledad y mi deseo,
a la medida de la distancia que se acerca.

pero no, en la siniestra confusión de la lengua
venía la palabra hachando el mundo;
la ardiente llaga de la locura
venía fraguando la hostia del perdón.

yo quería un amor perverso
que tragase la vergüenza de mi desnudez;
yo quería un ángel, como Tú,
para perder mi nombre en el túnel de tu abrazo.

en medio de la luz muda,
la muerte anda suelta para no dejarme solo.

¿quién te castiga, Dios?    ¿quién te castiga?




Alfredo Luna (San Fernando del Valle de Catamarca, 1953). Publicó Las palabras imposibles (1993), Los días enamorados (2005), Los fuegos prometido (2006), la mirada sonora (2008) y vigilia hereje (2012), de donde hemos copiado este poema.

Foto: Clara Vasco.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Bruno Di Benedetto / El futuro
















El futuro llega por tracción a sangre: lo que tira de la rienda
de los nervios todavía está por nacer, pero ya puso su huevo 
en el mismo lugar del grito: de ahí nacen pájaros o engaños.
En ese desconcierto somos tripa sonando bajo el arco de crin:
de reojo vemos venir la mano, el ajuste de clavijas, y el dolor
nos afina de lo grave a lo agudo: lo que nos hiere en el ahora
es una astilla del mismo palo que la esperanza: nada hay peor.
Espiamos los jardines del porvenir por la cerradura de ese ojo
remachado en la conciencia: el tiempo es un veneno partido
en dos; uno de los extremos culebrea ciego en la antimemoria.



Hotel Chubut (para pacientes y familiares), Buenos Aires, 2014 

(extraído del tríptico "del tiempo visto en los espejos").




Bruno Di Benedetto nació en Avellaneda, provincia de Buenos Aires en 1955. Desde 1979 reside en Puerto Madryn. Ha publicado Vengan juntos (relatos) y los poemarios Palabra irregular (Premio Convocatoria Escritores Inéditos, Chubut, 1987), Complicidad de los náufragosDormir es un oficio inseguro (premio Fondo Editorial Chubut, 2003), Country (Ed. El surí porfiado, 2009), Crónicas de muertes dudosas (Premio de Poesía Casa de las Américas 2010, ( La Habana, 2010, Ed. Casa de las Américas y Buenos Aires, 2011, Ed. en Danza), Nada (Editorial Ruinas Circulares, 2014, Buenos Aires), Crítica de la espera (Ed. de la Eterna, Tucumán, 2015) y Cámara de niebla (DelValleBajo Ediciones, Viedma, 2015).



domingo, 13 de diciembre de 2015

Raquel Jaduszliwer / Narrativas























Habías vuelto en el sueño
encontraba tu rastro hecho de panes que brillaban
aparecían súbitos en los lugares menos pensados

sabía que eran tuyos
lucían multiplicados aquí y allá
eran lunas diversas iluminando el enigma de tu regreso

yo seguía el recorrido de las señales aunque estuvieras muerto
tenía hambre y me apuraba el tiempo porque temía despertar

veloz
a la manera intrépida de lo que no se elige y sólo se ejecuta
corría como lo hicieron tantas veces Hansel y Gretel detrás de un rastro

huyendo huérfanos de sus padres crueles
soñando en el peligro del bosque







Raquel Jaduszliwer (San Fernando, Pcia. de Buenos Aires.) Es licenciada en psicología en la UBA y se dedica a la clínica. Publicó Los panes y los peces (2012, Primer Premio de Poesía Editorial De Los Cuatro Vientos) , La noche con su lámpara (2014, Primer Premio de Poesía Fundación Victoria Ocampo), Persistencia de lo imposible (2015, Primer Premio de Poesía Ed. Ruinas Circulares). Participó en numerosas antologías y publicaciones.

viernes, 11 de diciembre de 2015

Rubén Reches / Una lluvia maravillosa
























Una lluvia asombrosa acaba de caer.
Sus gotitas no eran agua, sino vallejos.
Cada una tenía la cara y el cuerpo de un Vallejo
vestido con un minúsculo sobretodo oscuro
y cubierto con un casi microscópico sombrero.
Fue una lluvia, más lenta que las de agua,
de millones de vallejitos que caían sobre la ciudad,
deshaciéndose al llegar al suelo en un plaf tristísimo y dulce.

Y dando las manos a sus hilos y a sus sonidos me vine al perdido Buenos Aires,
a éste, por donde, irisados e inmortales, andábamos con tristezas así.
Y ahora, -¡maravillosa lluvia!-,
es como si estuvieran por llamar a la puerta los amigos viejos,
-los dispersos, los muertos-,
y como si la noche de invierno fuese todavía tibia y amiga.



Montpellier, 1977


Rubén Reches naciò en Buenos Aires en 1949. Es poeta, cantautor, traductor y profesor de francès. Ruinas Circulares publicò su poesìa reunida en 2013.

domingo, 6 de diciembre de 2015

Claudia Bakún / a veces, dios




















a veces, dios


El ciego espera.
El semáforo está verde para él
y no lo sabe.
Una mujer pasa a su lado,
lo esquiva
y cruza rápidamente la calle.
De pronto un hombre lo ve,
abre su mano como un cuenco
que calza perfectamente
en el codo del ciego
y con suavidad de ala
lo lleva a la vereda opuesta.

a veces, dios
hace cosas así




Del libro "Accidentes geográficos", ediciones 13 mil pájaros, Buenos Aires, 2014.


Claudia Bakún es docente, poeta, música y artista plástica. Nació en Buenos Aires, en 1964. Ha escrito otros dos libros de poemas: "Sombraluz" (1994, ed. Del autor) y "Señal de amparo" (1999, inédito).

jueves, 3 de diciembre de 2015

Buby Kofman / Romance del boxeador...
















Romance del boxeador y la actriz



¿Se puede decir que

a nuestros diálogos se
los llevó el viento?

Parece que no. La

mañana está fresca
en Posadas, y sólo
las palmeras ríen.

Encuentro en una

librería de viejo
un libro tuyo. Tu
poesía asoma
después
de treinta años.

Fueron años crueles

para el país, cuando
caminábamos esa
ciudad.
El refugio
de muchos, era el
romance de Monzón
con la actriz, para
no escuchar a los generales.

Sabíamos que la poesía

era un pequeño fuego.
Calentaba nuestras charlas.
Tus hijos y mi hija
eran pequeños; nada
sabían de tiempos oscuros.

Ahora hace mucho

que has partido. Tu viuda
está muy enferma y no
me puede atender.
Posadas, es otra ciudad.
Más moderna. Pero
no es nuestra ciudad.

Por la sencilla razón

que tu voz se apagó,
y el mejor
siempre entre
nosotros, fue ese
tiempo de barbarie,
donde abríamos una
puerta, en una esquina,

para hablar de un país

remoto, ¿cómo sería?
éste, que ahora camino
y tiene a un futbolista
y a una actriz, ocupando
sus sueños.



Del libro "En el anochecer la tevé", ediciones La Carta de Oliver, Vicente López, 2015.


Fernando Kofman (Misiones, Posadas, 1947) Creador de la revista "Sátura", en los años 80. Codirigió junto con Esteban Moore la editorial de poesía Calle Abajo. Codirige desde 2005, junto con Santiago Espel, la revista de filosofía y poesía "FranKBaires". Algunos de sus libros: "Caída de la Catedral", "La insolación", "Mi primer ratón", "Zarza remueve".

domingo, 4 de noviembre de 2007

el 8 de noviembre en El Orate y la Musa


Recibimos a Santiago Sylvester .
Jueves 8 de noviembre,
a las 21 hs en LoungeBar1986 - Billinghurst 699.

viernes, 26 de octubre de 2007

algunos poemas de Santiago Sylvester

Nuestro invitado de noviembre es Santiago Sylvester.
Aquí, algunos de sus poemas.



Historia natural

Un monje está atareado en su propio laberinto,
suspendido por una visión
que le insinúa subvertir la materia:
cambiar la carne por moneda celestial,
el mundo por esta Colegiata de San Isidro
donde giran alternativamente el infierno y la salvación
mientras cruje el armario de los mendrugos.

Otro monje, sentado en la penumbra, come unas uvas
y piensa seguramente en la Historia Natural
cuando dice nada
creó la naturaleza sin su contrapartida
.

De pronto una campana
irrumpe como una disgresión
y los convoca;
entonces el laberinto se adelgaza hasta desaparecer
y las uvas son dejadas en el plato.

Un monje reza, el otro come.
Ninguno de los dos termina su tarea.


El bar del puerto

Tendremos que buscar otra tabla de salvación
ahora que las razones se nos escapan de las manos
y no resuelven el porvenir.
Afuera cae una garúa interminable
y ese humo protege al que indistintamente
prefiere el bien
o el mal
o lo que debe ser;
mientras un hombre mira el mar que retumba
y que no le sirve para nada.

La vida sigue con sus anuncios, aquí y allá,
incluso donde se echa a perder;
y nosotros, a su imagen,
somos el comediante ruidoso, el penitente
con su gorro estrafalario,
el mensajero que desconoce la noticia que lleva.
Gente a manotazos, pero con el orgullo intacto,
con el viejo cuento del ángel caído,
que sin explicaciones llega al borde
y se detiene como puede.


Hamlet en el mercado

También nosotros podemos, como Hamlet,
sostener la calavera
y hacer las conjeturas de la angustia,
preguntas sin paliativo que sólo tienen, como él,
un estado de emergencia.

Algunos, sim embargo, no preguntan:
usan la calavera para abreviar la desgracia.
Ahí está, por ejemplo, ese ciego
que cambia ceguera por conmiseración,
la puta de ojos exagerados que no cree en los hombres
pero los acoge con amabilidad,
el niño-monstruo, el pintor sin brazos,
el sordomudo hábil en juegos adivinatorios,
el gitano de la cabra que saca aplausosde la miseria de ambos.
Cada uno con su calavera,
con su sonrisa en mitad del espanto,
ahuyentando la duda con voluntad socrática,
conociéndose a sí mismo para poder comer.


De Libro de viaje. (Editorial Libros de Estaciones)


El puente

Esa mujer que corre por el puente, ¿no encontrará motivos para regresar?
El señor que camina soñadoramente con un paraguas en la mano, ¿no deja ningún triunfo, ningún fracaso a sus espaldas?
El ómnibus cargado con veinte pasajeros, ¿tampoco volverá? ¿Ninguno de esos hombres que miran por la ventanilla recorrerá el puente en dirección contraria? ¿Nada reclama a nadie? ¿No hay señales a uno y otro lado, fragmentos de un llamado vivaz e instantáneo?

El puente propone un dilema, no un desplazamiento.
La dificultad consiste
en saber si el puente es un comienzo,
un final o un vínculo,
la complicada frontera que cada uno es.
Cruzar un puente: ironía sintáctica
apoyada en dos extremos
con todo el cuerpo extendido en el vacío.



La cola del taxi

La inminencia abruma al primero de la fila: no espera un taxi sino el Apocalipsis.
El segundo es más cauto: sabe que el fin del mundo es un asunto pendiente.
El tercero bosteza, tal vez porque el alma es aburrida.
El cuarto se apoya en un bastón y evita la caída: un movimiento socrático, adecuado a sus fines.
El quinto afloja la mandíbula y se muestra como es: la juventud termina cuando, por falta de fe, ya no somos capaces de representar un personaje.
El sexto mira hacia otra parte y se arregla la corbata: no siente la necesidad de la utopía.
Y el último, como siempre, no es el primero.

Pero, ¿qué piensa el taxista cuando alguien
le orienta su destino,
un azar elegido por la indiferencia?
También él, sin saberlo,
es una reducción inalcanzable
para el que pasa la tarde en la ventana
interpelando al yo, haciendo trampas.


De Escenarios. (Editorial Verbum)


XIII

Una buena respuesta del Quijote: yo sé quién soy, y lo sabía: era,
......además de ser quien era, el honrado hidalgo de Quijana, el moro
......Abindarráez, Vladovinos, los doce Pares de Francia y aun
los nueve Caballeros de la Fama.
.....................................................También
Sarah Bernhardt sabía quién era: cuatro cebras tiraban de su coche
por el Bois de Boulogne;
..........................................y
lo sabía también el que, negándose
a recibir visitas, pudo decir: yo en mi casa
soy de estar
o de no estar
.

..........Yo mismo
sé quién soy: percepción de la mano en la mejilla al afeitarme
más la constancia del que, propio
y ajeno en tierra propia,
suma días y traslados para saber dónde está;
que es como decir: convulsa la memoria del que viene siendo.

Todos
sabemos quiénes somos;
o dicho de otro modo: las certezas
suenan más verdaderas entre signos de interrogación.
............¿Dónde?
¿cuándo? ¿quién? ¿por qué?: red inestable
que se acumula en la persona
o en el hueco que ella deja cuando no está.

Y allá va la muchedumbre que me incluye: calle arriba
y abajo,
con las piernas hinchadas y
el rápido soslayo del que esquiva advertencias sobre él.


De El punto más lejano (Ave del paraíso Ediciones)



I

Siente piedad por sus testículos al borde de la mesa,
por su cabeza tan dejada de Dios,
por su hambre, porque nunca volverá a comer,
por su perra que ladra en el desierto,
por su memoria atolondrada
que lo hace orinar en los malvones.
Y luego de apiadarse, lo ata,
ausculta, desinfecta,
prepara los detalles: no siente piedad
dos veces por el mismo perro.



XIII

No sabe morir, pero es lo mismo.
Siente la raspadura
y piensa es la muerte.
La sospecha lo obliga a precaver,
lo vuelve astuto.

Circula sinemoción, buscando
sólo el alimento,
pero ¿qué hacer si las cosas pierden prodigio,
se achican
cuando se las ve de cerca,
y el hueso también se desmerece?
Inventa historias, hace planes
de huída, simula
un nuevo peso en los omóplatos;
pero no hay apuro: mañana
será el mismo día.

No sabe morir, no sabe
si va a morir, y se aproxima;
busca el hueso, la certeza,
amontonado como una cantidad.


De Perro de laboratorio (Editorial Corregidor)




Ese hombre ha salido de la boca de un metro en erupción
y está sentado allí, apagando el humo de su ropa.

La ciudad le circula por dentro: la florista una naranja en
un charco, alguien que se aferra a un diario y siente
vértigo, un grupo chilla con una euforia dislocada;
y en todas partes, rasgos intercambiables: una cara llena
de confusiones familiares.

El olor del café es un continente invadido,
el reloj de la pared opina mudo,
el hombre cruza los brazos, recubre su impostura,
y mira a la mujer que lo acompaña.

Ella no dice nada
y apaga también el humo de su ropa:
residuos de una erupción volcánica
o, quién sabe, homenaje de la noche anterior.


De Café Bretaña (Editoral Visor)

miércoles, 24 de octubre de 2007

Poesía Visual / Oral / Literal?




Muy bueno el encuentro con Santiago Perednik... Fue una pena que haya sido una noche tan lluviosa y que no vinieran todos... Perednik es, además de poeta, pedagogo y filósofo. Uno de los momentos más interesantes (para nosotros) fue la charla alrededor de la poesía visual (se habló mucho de XUL SOLAR), como supuestamente contrapuesta a la oralidad por un lado o a lo literario (a su literalidad?) por el otro... Aquí nos acordamos del Tratado del Dibujo de Leonardo, donde compara a la poesía y a la pintura... "Si tú, poeta,imaginas una historia pintándola con la pluma, el pintor lo hará mejor con un pincel. Si llamas a la pintura poesía muda; el pintor dirá de tus escritos que son pintura ciega."

Es que, probablemente, llega un momento en el que nos cansamos de las palabras, de las mil palabras, ese momento en que una imagen vale más...


Y usted, blomiga/o ¿qué opina? ¿Podrá aportarnos algún ejemplo interesante de estos cruces?


domingo, 30 de septiembre de 2007

El Orate de octubre...volvemos a cambiar de lugar!!!


Nuestro próximo encuentro será el 11 de octubre a las 21 hs en 1986LoungeBar - Billinghurst 699 (esquina Guardia Vieja).

Nuestro invitado es Jorge Santiago Perednik.



Te esperamos!


algunos poemas de Jorge Santiago Perednik

Nuestro invitado de octubre es Jorge Santiago Perednik.

Algunos textos para ir entrando en su poesía.



Sade

Sobre el cuerpo, en lo pasivo, está el saber

un látigo griego de cuero con restos de sangre

que impone la irefutabilidad como estratagema

Ahora cabría verificar, por los métodos científicos

según la persona se retuerza o no sobre la cama

la idea de que en una sustancia metafísica
no puede fundarse ningún conocimiento. El
temor a la refutación, atribuir a

los hematomas en la espalda o los ojos desorbitados
el no poder observar- dolor, terror o furor-
de igual modo que el creyente la actividad
divina, ni ordenar un sistema de pasiones o argüir

que condición y conclusión están relacionadas

porque un cuerpo, atado con alambres de púa, se retraiga
y pretenda huir. La aplicación de un estímulo exterior- electricidad,
filo, calor- o un dicho de efectos diferidos- la amenaza de trazar,
con la brasa de un cigarro, letras en la tetilla-
desplazan este silogismo cluso

a su encadenamiento: la convicción de que lo pasivo

es lo cerrado, y alguien y algo lo deben abrir.
El escape o emergente para una inteligencia poca viva
es la imaginación, las dos vocees fingidas de un diá
logo que el mundo evita y luego representa
En esa esclavitud está su libertad,
el estigma de su arte en esa compañía.


El suicida

Ato la soga al arbol sin poner demasiado acento
hizo un nudo imitando su garganta
se colgo de la soga sin ningun manifiesto
bajo el brazo y como la soga era barata

se rompio al primer esfuerzo.

Compro un calibre 32 viejo
le puso ridículamente 6 balas
apunto a su sien como si fuera un ciento
y no disparo, por alguna pieza trabada

o la mala conjugación de un verbo.

Sobre un durmiente, en las vias, acomodo su cuerpo
esperando el tren de las 8.15 garabeteo unas pavadas
lo entusiasmaron,quiso terminarlas, ¡faltaba un verso!
eran las 8.15, el tren venia, lo arriollaba

pero un cambio de vias lo mando lejos.

Decidio arrojarse desde lo alto de Babel, un rascacielos
subio a la azotea, la lengua se le partio en diez hablas
quiso recogerlas, las doncellas al enterarse salieron
y no lo dejaron saltar: una de nombre dios, pelirroja, estaba enojada.

Le firmo con sangre a don Muerte un documento

apostaba su vida a un juego
de naipes sin revancha
pero la jolie rousse altero el texto:
vino el angel, mezclo, corto, repartio las cartas

y.
.....Ahora escribe de otro modo: perdió la vida, ganó el acento.



Salmo

Dichoso el hombre que no anda en el consejo del conejo
ni se para en el camino del castor
ni se sienta en la reunión del reno
ni con lana de llama hila al partir
más o menos cuentos que al llegar
porque el libro es su delicia y a él se dedica cuanto puede
y todo lo que emprende prosperará

Dichoso el hombre que no se raya con la raya
ni triangula con el triángulo
ni circula con el círculo
y al no confundir la geometría con la tierra
hace suya la felicidad de las diferencias
porque el libro es su delicia y a él se dedica cuanto puede
y todo lo que emprende prosperará

Dichoso el hombre que piensa:
de los tres movimientos posibles
los tres salvaron su obstáculo
y pusieron fin a la historia:
el consejo de los saltos y la multiplicación
el tránsito que va minando el camino
la reunión en la que el alce y el ciervo son repudiados:
porque el libro es su delicia y a él se dedica cuanto puede
y todo lo que emprende prosperará

Dichoso el hombre que en cualquier
momento del día
puede escribir salmos
sin esperar nada
sin tener siquiera quién los lea
y habiendo comprendido el proceso de la dicha
quiere en lo posible compartirlo
porque el libro es su delicia y a él se dedica cuanto puede
y todo lo que emprende prosperará



Jorge Santiago Perednik
De La querella de los gustos (Tintanueva Ediciones)




La teta de Epicuro

Una casa es una cosa.
Las cosas tiene alma, se rebela,
Las casas son el alma, revelan otras cosas.
Una casa no es una cosa.


La casa estaba oscura, le prendieron fuego por miedo,
por quemar esa cosa en los ladrillos
y la luz se hizo tan intensa que deslumbró.
Para decir la verdad
hubo que ser el mentiroso del paraíso:
tener la mente (algunos traducen espíritu) salvaje.


Las cenizas no son una cosa
aún las cenizas de una casa.
Cuando la mente se incendia no deja rastros.
No hay rastros y hay.
No ay.
Pero la mente dice tener es sufrir y se despoja.


Embestía salvajemente los muros como una cuña
que no abría casi agujeros,
más bien cambiaba su estado: una casa
de vapor y luego una casa de agua
para un nuevo incendio.
Por esos agujeros no puede pasar un hombre.


El final, que no hay final, es el final:
mamar la teta de Epicuro y sentirse cristiano.
Escribir.
Y confundiendo la bella cierta con la buena nueva
insistir en difundirla.
Lo cual es errar desde un principio
sin saber si por los pasos o las huellas
y es también acertar en algo:
hay rastros, no restos:
el principio es en el verno
la posibilidad de mentir un principio.


Jorge Santiago Perednik
De El fin del No (Editorial El caldero)

miércoles, 26 de septiembre de 2007

Autobiografía y poesía

Mmmm... Tuvimos un encuentro movidito con Leonor Silvestri y su poesía... Acá les mostramos algunas fotos del evento, por lo demás muy concurrido y discutido...

Vamos a rescatar un momento interesante de la charla... y fue cuando Leonor (el orate cita de memoria, así que admite correcciones...) dijo algo así como: "si la infelicidad es generadora de creatividad y poesía, estoy segura que se abre ahora para mí una etapa gran creatividad..." Sí, ya sabemos que lo dijo en broma, pero nos queda, para nuestro coleto, la pregunta acerca de lo biográfico (lo auto-) en poesía... ¿Escribimos acerca de nosotros mismos, no tenemos escapatoria aunque hablemos de los obreros de la construcción oprimidos? ¿La escritura es siempre acerca de un personaje que parece ser uno? ¿Moriré en París un jueves? Diganos, por favor, qué le parece...







domingo, 19 de agosto de 2007

el segundo jueves de septiembre...

nuestra poeta invitada es Leonor Silvestri.

Más abajo algunos poemas para ir conociéndola.

Los esperamos el 13 de septiembre a las 21 hs, en Brasseriè Berry, Tucumán 775.

algunos poemas de Leonor Silvestri

Catúlo

Te Odio pero Te Deseo.
¿Por qué me pasa esto?
No me preguntes.
Lo ignoro.

Pero es así y me parte al medio.

………….

Poemas, poemas de otros,
-otrora hicieron felices a prósperas ciudades, a reyes y a poetas-,
triste limosa que le dejaron las horas a los siglos…


Timoteo

Llorando te pido
Dáme tu mano,
.............................ya nunca he de volver a casa.

Fuera, nada allí hay :
una cartera de reproches
un pecho lleno de balas
un cementerio de muertos bien relleno.
Y si te pregunto cuánto falta,
la verdad
espero me contestes
la verdad
espero lo sepas .

Todo lo que poseo
me sirve de nada.
Todo lo que poseo
lo llevo conmigo.

Un lugar donde nadie me conozca.
Adónde vas ocaso
¿Acaso alguien sabe?
¿Acaso hay diferencia alguna?

Balde de agua


un dolor seco
como una piña
un disparo gélido
en el medio del pecho
un beso de puñalada
la televisión está prendida
me habla en una lengua que
no comprendo siempre
te dije me dijo me dijiste
..........tengo
frío en las piernas
la soledad es una cueva húmeda
adentro un oso
una sala de estar llena
de ruido y humo
una fiesta en año nuevo
nadie te conoce
ni tiene ganas de dirigirte
una palabra excepto aquella
estrictamente necesaria
............por educación
un sillón repleto de oscuridad y
............clavos
el dolor es una mujer
que llega a los 40
casada con hijos
la familia perfecta profesional aunque
levanta la mano y la baja
sobre el culo del hijo
NO LE PEGUES A TU HERMANA
y dice
para serte honesta
llamame cuando ella no esté cerca, cuando
puedas hablar
...........un país extranjero
con gente que no entendés
y no te entiende
parece que te quiere
coger o que te quiere
pero solo parece
ahora estoy cocinando
ya tengo tu teléfono
te llamo
y el dolor se irá
.........sabés
que este poemas es una mierda
como todo lo que se escribe
cuando te duele así
el pecho cuando
una piedra te aprieta
la vejiga pero no podés
mear
y te preguntas
cuánto falta para lo que te hace
falta cuánto más
tus ganas
de creerte genial
podrán aguantar
y sabés que la noche
.............es eterna
no tenés adonde ir
encerrada en el medio del vacío
imposible extender la mano
parar un taxi volver
..........a casa
salir corriendo
el campo abierto es
el claustro
y te aferrás a esta única roca
aunque sea esta mierda
..........recordá
ella no tiene esto
ella no te tiene
ella no tiene
nada y todo
será algún día
...........un mal sueño

Cotorrita

Esposaste mi vida con un hilo de oro.
Una cotorrita enjaulada, de esas,
que se venden en la feria de Pompeya .

La jaula no tiene
el cerrojo echado
la puerta no está
cerrada del todo
la cotorra se queda
el tobillo le enrosca
esa cinta dorada.

Un hilo de oro, sutil.
Sin embargo,
no lo puedo cortar
ni con el pico,
ni con la boca .
.
.
.
.
Leonor Silvestri

viernes, 10 de agosto de 2007

2) Sub-Sobre valuados en la poesía argentina

Un momento fuerte en la charla pasó por la afirmación "hay poetas sobre-valuados en la poesía argentina". Fondebrider mencionó a (la casa no se responsabiliza por los dichos de sus invitados) Juarroz, Olga Orozco, Alejandra Pizarnik...

¿Considera el amable b-lector la posibilidad de ampliar/corregir la antedicha nómina? ¿Existirá, paralelemante, una lista de sub-valuados? Por favor, cuiden las formas y contesten properly, que el Orate vigila...

jueves, 2 de agosto de 2007

1) La llave para leer a...

Uno de los momentos destacables del encuentro con Fondebrider fue su relato de cómo llegó a ciertos poetas (en sus palabras "me dió la llave para leer a..."). Por ejemplo, nos habló de su descubrimiento de la poesía en castellano leyendo a los poetas de La danza del ratón (grupo del cual Alberto Muñoz, nuestro anterior invitado, formara parte // otros referentes: Javier Cófreces, Jonio González). Una historia parecida es su descubrimiento de Rimbaud a partir de la lectura de Madariaga.

¿Se animarán los lectores de este blog a contarnos qué hallazgos poéticos hicieron y la manera en que llegaron a ellos? ¿Alguien les dió alguna vez una llave poética?

martes, 31 de julio de 2007

Encuentros cercanos en la Yaparrí de los Berros

Polémico, frontal, quizás alguien piense "hasta excedido"... Nadie puede negar que Fondebrider es también sincero en sus pareceres. Ni tampoco furtivo u oculto: su capacidad de arremeter con sus opiniones (¿cuánto hace que no escuchamos a alguien opinar en voz alta, aun a sabiendas que lo que diga no va a ser bien recibido?) sólo es superada por su buen apetito/humor (tache lo que no corresponda).

Van algunas fotitos del encuentro...





Además, nos visitaron las chicas de SubJAZZente que nos rompieron todo: el corazón, los prejuicios acerca de la música en el subte y el equipo de audio... ¡Gracias, chicas!

jueves, 19 de julio de 2007

Más poemas de Fondebrider

de: "Imperio de la luna"

Sophie

Curioso mecanismo el que la pone
a un dedo humedecido de mi suerte.
Hermosa, playa de sí, muy alta
como esas mujeres del todo inalcanzables
desnudas en la página central.
Pero un perfil no basta ni la excusa
de diecinueve años
y todo por delante fresco y nuevo
dispuesto a fracasar.

Sophie me dura una semana.


Imperio de la luna

Que siga el mar
barriéndonos la playa entre los cerros
con humo de cigarro por las nubes
y estrellas navegantes.

Puede seguir el mar.
La luna es lo que veo:
la piedra en la avenida,
lo blanco y lo real de cada noche.


Sin fe

Aquí me duele el pecho,
mezquino los aplausos y ella duerme.
Verdad es otra cosa:
soy yo el que está perdido,
es esta la memoria que no tengo,
son otras las palabras.


Canto mal

Lo que esta voz tan ronca está queriendo,
tratando de decir... Todo se aprende.
El resto es un milagro.


Por o contra

De acuerdo con respuestas recibidas
uno cree o ya no cree.
Cada cual está lanzado.
La historia que desfila muestra el puño.
No se puede vivir con un "quisiera".



De "Standards"


How deep is the ocean

Era una tarde así, no la verdad:
la idea del mar, sus huesos en la arena
cuando el sol se hundió detrás del horizonte
profundo y para siempre.


Line for Lyons

a la memoria de Chet Baker

Era joven.
Después perdió los dientes,
cayó por la ventana.
Ahora es la gárgola asomada al curso de este río.
El río divide la ciudad bajo la lluvia.
La lluvia no cesa de caer.
Un día me arrancará los últimos cabellos.
Va a destruir lo que queda del león.


Lush life

Lo vulgar reposa en convenciones
igual que la belleza:
telaraña que aumenta con los días,
postales de París
y todos esos sitios a los que llaman Ritz
y nada significan.


They can´t take that away from me

Es difícil tolerar que los recuerdos
dependan de una casa.
Pero esta casa tiene mis recuerdos
y si me voy, aquí se quedan.
Por más que ponga todo en mis valijas
sombras de amor no se descuelgan,
se mueren con la casa.

lunes, 16 de julio de 2007

Jorge Fondebrider en El Orate en nuevo lugar


El 26 de julio, a las 21 hs, ahora en Brasseriè Berry, Tucumán 775, nos visita Jorge Fondebrider.
Ya pusimos algunos poemas, para que vayas conociéndolo.